Unos Presupuestos que cumplen con los españoles

El Proyecto de Ley de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) es la herramienta más importante de la que disponen los gobiernos para llevar a cabo su política económica y social. Se sustenta en dos pilares básicos para alcanzar sus objetivos: los ingresos (especialmente los impuestos) y el gasto públicos; y, por diferencia, el déficit público, que no es un objetivo en sí mismo sino una restricción a largo plazo.

Esta definición  exige responder a tres simples preguntas: ¿cuáles son los objetivos finales que buscamos? ¿Cuáles son nuestras propuestas por el lado de los ingresos? ¿Cuáles nuestras prioridades de gasto?

Los de este año son los séptimos Presupuestos presentados por el Gobierno de Mariano Rajoy y apoyados por el Grupo Parlamentario Popular (GPP). Y todos ellos, a pesar de sus diferencias, dan respuestas muy parecidas a estas preguntas. ¿Cómo es esto posible? Porque forman parte de una estrategia común, perfectamente articulada y adaptada a la realidad económica y social de cada año: han sido los mejores que en cada momento podíamos tener, mesurados cuando se requería austeridad –estaba en riesgo el propio Estado de Bienestar– y expansivos cuando las condiciones lo han permitido, especialmente a partir de 2015.

Los PGE-2018 que estamos tramitando en el Congreso de los Diputados tienen un plus añadido: son los que nos hubiera gustado poder presentar cuando llegamos al Gobierno en 2012. Entonces no fue posible, porque España estaba al borde del abismo y muchos decían que el rescate era inevitable –la hemeroteca no perdona a algunos–. Hoy, que recogemos los frutos de las reformas del PP y encadenamos 16 trimestres de crecimiento en términos interanuales, 11 de ellos por encima del 3%, sí que son una realidad. Respondamos, pues, a las tres preguntas anteriores.

1.-¿Cuáles son los objetivos finales que buscamos con estos PGE?

Nosotros lo tenemos claro: favorecer el crecimiento económico y la creación de empleo, para alcanzar 20 millones de personas trabajando en 2020, garantizando que este crecimiento llegue a todos los ciudadanos, especialmente a aquellos cuyas rentas dependen del Presupuesto.

Aunque la izquierda insiste en apropiarse la sensibilidad social, nosotros reivindicamos nuestro papel trabajando por y para las personas, evitando la exclusión social de los colectivos más vulnerables en los años más duros de la crisis y recuperando el bienestar de nuestras clases medias tan pronto como han mejorado las condiciones económicas. Sólo algunos ejemplos: ha sido el Partido Popular quien ha conseguido recuperar el 70% del empleo perdido durante la crisis (2,4 millones de personas personas han encontrado trabajo desde febrero de 2013), quien ha mantenido el poder adquisitivo de nuestras pensiones (mientras que nuestros vecinos en Grecia o Portugal sufrían recortes de hasta el 40%) o quien ha firmado sendos acuerdos con los sindicatos mayoritarios para estabilizar el empleo (reduciendo la temporalidad hasta un 90% en tres años, consolidando 250.000 empleos interinos en áreas tan importantes como la Educación o la Sanidad) y subir los sueldos de nuestros funcionarios (hasta un 8.79% en tres años).

2.-¿Cuáles son nuestras propuestas por el lado de los ingresos?

Éste es el punto que más nos diferencia del resto de partidos, incluido Ciudadanos, aunque es cierto que la formación naranja ha pasado de defender fuertes subidas de impuestos (el lector puede buscar el acuerdo de investidura que firmaron Albert Rivera y Pedro Sánchez) a apoyar nuestras rebajas impositivas.

Mientras unos defienden que la ratio ingresos/PIB, actualmente en torno al 38.3%, está muy por debajo de la media europea del 46% y hay margen para subir impuestos, nosotros coincidimos con la Asociación Española de Asesores Fiscales y Gestores Tributarios (Asefiget) en que el esfuerzo fiscal en España es muy alto, en torno al 40%, y hay que bajar impuestos.

Así lo hicimos en 2015 (con mayoría absoluta), bajando el IRPF a 19,5 millones de españoles, con una rebaja media de 470 euros, dejando en su bolsillo 9.300 millones de euros.

En los PGE de 2018 incluimos medidas que benefician a 3,5 millones de contribuyentes (casi un millón de ellos, pensionistas), con un impacto estimado de 2.000 millones de euros y un ahorro medio de 440 euros para aquellas personas con rentas entre 12.000 y 18.000 euros al año. Además, se incluyen nuevas ayudas fiscales que benefician a más de 625.000 familias, con tres nuevos cheques: guardería, familia numerosa y cónyuge con discapacidad. Al mismo tiempo, bajamos el IVA del cine del 21% al 10%.

3.- ¿Cuáles son nuestras prioridades de gasto?

Sin duda, ésta es una de las grandes batallas mediáticas que nuestro partido tiene perdidas. ¿Quién no ha oído que somos el partido de los recortes, del austericidio o la falta de compromiso social? Sólo unos datos antes de destacar medidas concretas:

  • El gasto consolidado de todas las administraciones públicas antes de la crisis (2007) era de 421.813 millones de euros (el 39% del Producto Interior Bruto); en 2017 fue de 476.543 millones (el 41% del PIB). Por lo tanto, el gasto aumentó casi un 13% una década después. ¿Dónde están los recortes? (Nota para el lector: sabemos que en 2009 y 2010 el gasto fue superior, pero el déficit en esos años era de dos dígitos y el Estado estaba quebrado, por lo que no es una referencia válida).
  • El gasto social en los PGE-2018 es el más alto de la historia: 196.781 millones de euros, 13.500 millones más, un 7,4% superior al de 2011. ¿Dónde está el austericidio?
  • Hoy tenemos 14 millones de personas que reciben algún tipo de prestación en nuestro país. ¿Dónde está la falta de compromiso social?

Nuestra prioridad en el gasto ha sido cumplir los compromisos que habíamos adquirido con la sociedad: cumplimos con nuestros votantes, bajando nuevamente impuestos; cumplimos los acuerdos firmados con los agentes sociales y funcionarios públicos, incluyendo el acuerdo de equiparación salarial de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado; con nuestros jóvenes, bajando las tasas universitarias, subiendo las becas y destinando 500 millones de ayuda complementaria a la Garantía Juvenilumplimos la palabra dada por el presidente a nuestros mayores subiendo las pensiones más bajas un 3,85%, más que el doble del IPC esperado; con los colectivos más vulnerables, con 346 millones de euros para la protección familiar y la lucha contra la pobreza infantil, 1.401 millones para la dependencia o 5.716 millones para el fomento del empleocon el resto de administraciones públicas mejorando su financiación en 4.248 millones de euros; y cumplimos nuestro compromiso con Europa, saliendo del Procedimiento de Déficit Excesivo en el que entramos con un Gobierno socialista en 2009.

Para acabar, proponemos a los lectores un sencillo juego: lean las propuestas del resto de formaciones y sitúen a cada formación donde corresponda en función de ellas:

 

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