Paro registrado y crisis catalana

El daño que la crisis catalana puede provocar a las economías española y catalana está lejos de poder ser valorada de forma razonable. Por multitud de cuestiones es imposible comprender cuáles serán todos los efectos a medio y largo plazo, por lo que cualquier estimación que se realice es imposible de poder ajustarse adecuadamente a la realidad que está por venir.

En este sentido, el boletín publicado el pasado jueves por el Banco de España mostraba que los efectos de la crisis catalana a medio plazo se moverán entre los 3.000 y 27.000 millones de euros en dos años. Como comprenderán, estas cifras son tan precisas como decir cualquier cosa. Dicha imprecisión refleja, en cierto modo, la elevada incertidumbre que supone estimar aquello que queremos conocer en un entorno, a su vez, de fuerte incertidumbre.

Sin embargo el viernes de esta semana pasada se publicaron los datos de paro registrado para el mes de octubre. Son estos los primeros indicadores que podemos analizar una vez haya pasado las primeras semanas tensas del “Procés”, que justamente se iniciara el primer día del mes para el cual ahora conocemos los datos.

Las cifras no son muy elocuentes si estas se miran en bruto. En el gráfico que se muestra a continuación se puede observar cómo la evolución del paro registrado continúa con una senda decreciente tanto en España como en Cataluña. Destaca ligeramente un repunte para este último mes de octubre, aunque habitual dada la estacionalidad del mes, y que difícilmente parece demostrar un Apocalipsis del empleo. A ojo de buen cubero, destaca un ligero repunte algo superior en Cataluña, pero que puede estar dentro de los márgenes aceptables en un mes, que como digo, suele ser malo en términos de empleo.

Un buen analista de coyuntura lo primero que haría sería pues eliminar el efecto estacional y de calendario. Esto es lo que hace la línea naranja en el gráfico que se muestra a continuación. Esta línea muestra la serie corregida de ambos componentes. La diferencia entre ambas líneas correspondería a ese efecto estacional que comentaba anteriormente. Se observa cómo en España y Cataluña la serie bruta (azul) cruza en octubre la serie desestacionalizada (naranja) como suele ser habitual en el caso de este mes. Solo se aprecia algo más de intensidad en dicho cruce en la serie catalana. Pero de nuevo, hay poco que resaltar.

Para poder apreciar mejor si ha existido un comportamiento peculiar en este mes de octubre en la serie de paro registrado, puede ser buena idea mirar el comportamiento habitual de los últimos meses de octubre tanto en España como en Cataluña. Es este un modo sencillo para eliminar la estacionalidad y comprobar si la tendencia o el ciclo han cambiado. Esto es lo que representa el siguiente gráfico, la tasa de crecimiento del paro registrado en octubre comparado con septiembre para cada año indicado.

En este ejercicio la imagen sí es mucho más clara. El dato que muestra Cataluña para este año es totalmente diferente a lo esperado. Puede comprobarse cómo el crecimiento del paro registrado en Cataluña suele ir de la mano del de España, con ligeras diferencias salvo en 2017, donde el paro registrado español aumentó un 1,7% frente al 3,7% en Cataluña. Además, hay que considerar que si eliminamos Cataluña de la serie española, el paro registrado en el resto del país hubiera aumentado algo menos, un  1,4%, muy en la línea de 2016. Así pues, podríamos asumir, con muchas reservas, que este diferencial pudiera estar vinculado de algún modo  al “Procés”.

Si queremos además dar una cifra como titular, el ejercicio a realizar sería estimar el crecimiento del paro registrado supuesto para el mes de octubre en Cataluña asumiendo que nada atípico hubiera sucedido (contrafactual) y compararlo con el realmente observado. Para ello, con técnicas econométricas no muy complejas podemos proyectar el dato de octubre que nos servirá de comparación.

En el gráfico que se muestra a continuación se presenta la serie de paro registrado original, en línea continua y la predicha para el mes de octubre si nada atípico hubiera ocurrido durante octubre (serie discontinua). El área representa un intervalo de confianza del 95%, es decir, intervalo de posibles “paros registrados” que en septiembre podríamos dar por probables con una seguridad prácticamente total. Hay que decir, a modo de explicación, que los “paros registrados” cercanos a los límites del área dibujada son altamente improbables. Pues bien, lo que se observa es que el paro registrado catalán ha crecido muy por encima de lo esperado y casi se sale de dicha banda de confianza, es decir, prácticamente se convierte en un dato muy atípico, no imposible pero sí bastante improbable. En total, ese aumento no esperado, casi unos 8.000 parados, corresponde exclusivamente a una “innovación” del mes de octubre, es decir, un evento no esperado y que si bien no es posible relacionar de forma indudable al “Procés”, sí podríamos relacionarlo razonablemente a la incertidumbre catalana.

Una pregunta pertinente surge al analizar con este mismo ejercicio y criterio los afiliados. En el gráfico que se muestra a continuación se representa la evolución observada y esperada de los afiliados en Cataluña. En este caso se observa que el número de afiliados ha aumentado menos de lo esperado aunque, en este caso, este menor crecimiento no resulta tan atípico. Esta diferencia respecto al análisis previo puede llevarnos a pensar en la existencia de alguna posible explicación técnica que pueda conciliar ambos resultados.  Como apunta Raül Segarra, una posible explicación para esta aparente divergencia entre indicadores es que el paro se mide a último día de mes, mientras que afiliación que se publica en el informe del Ministerio a principios de cada mes corresponde con la media del mes anterior. Si asumimos que la situación económica ha ido empeorando a medida que ha ido avanzado el mes, es lógico que la primera serie capte mejor el deterioro del mercado de trabajo que la segunda.

En conclusión, la incertidumbre creada por la crisis institucional catalana es difícil de cuantificar a medio y largo plazo. Sin embargo, a corto será posible evaluarlo a medida que vayan saliendo los datos de determinados indicadores de coyuntura. El primero en hacerlo es el paro registrado y este, como nos dice este pequeño análisis, podría estar mandando las primeras señales. Que sea o no debido al Procés es otra cuestión, pero la vinculación entra dentro de lo razonable y de lo lógico.

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