Momento de pactos

Después de unas elecciones municipales y autonómicas que se han caracterizado por una elevada fragmentación partidista parece llegado el momento de hablar de pactos post-electorales.  Los pactos van a ser imprescindibles para gobernar ayuntamientos y comunidades autónomas,. aunque la urgencia por llegar a pactos no es la misma en los distintos tipos de instituciones. Podemos tener alcaldes sin pactos pero los pactos se vuelven imprescindibles para tener presidentes autonómicos y su ausencia puede desembocar en nuevas elecciones.

De los 8122 municipios existentes en España en 2218, aquellos en los que ningún partido ha obtenido mayoría absoluta,  será necesario a la larga algún tipo de pacto postelectoral para garantizar la gobernabilidad o al menos para permitir la aprobación de los presupuestos.   Pero el pacto no es imprescindible para la elección del alcalde ya que si no hay mayoría absoluta la ley electoral prevé que sea designado alcalde el candidato de la lista más votada.  Y si por casualidad hay dos listas quedan empatadas, circunstancia que en estas elecciones se ha dado en varias ocasiones, el alcalde lo decide el azar después de que la junta electoral de zona escoja el mecanismo de sorteo.  Así pues,  ya  sea porque un partido tiene mayoría absoluta,  ya sea porque se ha logrado  un acuerdo de gobierno entre varios partidos,  ya sea porque  no hay una mayoría alternativa o porque lo dicta el azar el 13 de junio  se constituirán los ayuntamiento y sin lugar a dilaciones todos los municipios de España tendrán alcalde.  Otra cosa distinta, si se da el caso de que esté en minoría,  es cómo gobernará ese alcalde, pero ese es un problema podrá ser abordado más adelante.

En cambio no hay ninguna garantía de que en el plazo establecido por los Estatutos de Autonomía  haya gobiernos en todas las Comunidades Autónomas.  En  ninguna de las 13 Comunidades Autónomas en las que se celebraron elecciones el 24 M ha habido mayoría absoluta y los pactos post-electorales son absolutamente imprescindibles no sólo para garantizar la gobernabilidad  sino para hacer posible el nacimiento del propio gobierno. Existen dos mecanismos por los que se puede conseguir la investidura del presidente. El primero es lograr mayoría absoluta en primera votación, es decir,  la mitad más uno de los votos.  Caso de no conseguirse se activa el segundo mecanismo consistente en esperar 48 horas y proceder a una nueva votación en la que sólo son necesarios más votos a favor que en contra. Aquí ya no es imprescindible la participación activa de ningún partido distinto al que presenta al candidato sino que basta con la abstención.  Y de no conseguirse en segunda votación hay un margen de hasta dos meses desde la constitución del parlamento o desde la primera votación.  Sin pacto no nace el gobierno y si la situación no se desencalla hay que celebrar nuevas elecciones, excepto en Castilla la Mancha que en última instancia inviste presidente al candidato del partido con más escaños..

Para lograr la investidura en  la primera votación asumimos que es precisa una coalición mínima ganadora ideológicamente viable,  por lo que teniendo en cuenta estos condicionantes se vislumbran diversos posibles escenarios. Canarias es la comunidad donde la situación es más previsible ya que la actual coalición de gobierno (CC+PSOE) ha revalidado la mayoría. Tampoco se presenta muy complicada la situación en Asturias,  Extremadura y Castilla la Mancha donde  no hay coaliciones mínimas alternativas y el PSOE podría sumar Podemos. Pero en el resto de autonomías,  en las que además el PP ha quedado como primera fuerza,  el desenlace es muy incierto.  En Castilla León, Murcia,  La Rioja y Madrid el PP podría gobernar si Cs le diese apoyo, cosa nada fácil teniendo en cuenta que puede haber coaliciones alternativas aunque formadas como mínimo por tres partidos (PSOE, Podemos y Ciutadans).  Esta es ya la situación de entrada en Aragón, Baleares, Cantabria y la Comunidad Valenciana con la diferencia de que en estos casos aunque el PP no suma con Cs. Mención aparte merece el caso de Navarra donde la distancia ideológica entre los partidos no garantiza una coalición mínima ganadora

El mapa autonómico surgido del 24M no ha puesto las cosas nada fáciles a los partidos. Primero porque no siempre es fácil sumar.  Segundo porque no siempre se puede sumar igual en los distintos territorios. Y tercero porque en el horizonte planean las elecciones generales.  Todo ello  condiciona las estrategias de los partidos y hace muy difícil  de prever  en todos los casos cuando va a haber pactos,  cuando vamos a tener y quienes van a ser los presidentes autonómicos.

La clave de todo ello la tienen sobretodo los nuevos partidos que han de decidir si pactan y hacen posible la investidura en primera votación o si al menos facilitan la gobernabilidad  y  se abstiene en segunda votación. Eso o nos podremos ver abocados a nuevas elecciones en todas partes menos en Castilla la Mancha.

Autoría

0 Comentarios

Dejar un comentario

X

Uso de cookies

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.