Grietas en el techo de cristal

La evolución de las mujeres en los Consejos de Administración de las empresas cotizadas de la UE-28 permite constatar el resultado de la presión política y  regulatoria a nivel comunitario.

La Comisión Europea situó como una prioridad de la Agenda Política Comunitaria el acceso de las mujeres a los Consejos con la publicación en 2010 de su Estrategia para la Igualdad entre Mujeres y hombres. Este documento, y sobre todo el liderazgo y tenacidad de Viviane Reding, permitieron visibilizar una realidad que había permanecido latente en los países desarrollados, estancados en el progreso laboral femenino frente a los países emergentes, y supuso al mismo tiempo, un impulso político al más alto nivel.

De forma sumaria, para los tiempos habituales de la política comunitaria, se pasó del inicial llamamiento a la autorregulación en 2011, a la presentación en noviembre de 2012 de una propuesta de Directiva para el establecimiento de cuotas en los Consejos de Administración de las grandes empresas cotizadas, ante la constatación de la falta de progresos tangibles por parte de la iniciativa privada.

A partir de ahí, y con la “amenaza regulatoria” pendiente sobre la reputación empresarial y para los logros sociales en muchos Estados miembros, se asiste a un crecimiento lento pero continuado. Si entre 2003 y 2010, la proporción de mujeres en los Consejos aumentó del 8,5% al ​​11,9%, un aumento de 3,4 puntos porcentuales (pp), o un promedio de 0,5 pp/año, desde octubre de 2010, el porcentaje ha aumentado 8,3 puntos porcentuales en cuatro años, hasta el 20,2%, de octubre de 2014, a un promedio de 2,1 pp / año, cuatro veces la tasa anterior y un aumento de 1,6 puntos porcentuales en comparación con los últimos datos registrados de abril de 2014 (18,6%).

A la cabeza, cuatro países – Francia, Letonia, Finlandia y Suecia – donde las mujeres representan al menos una cuarta parte de los miembros del Consejo. Entre octubre 2010 a octubre 2014 el porcentaje de mujeres en los Consejos aumentó en 23 de los 28 Estados miembros, registrándose los mayores incrementos en Francia (20,0 pp), Italia (19,6 pp), Bélgica (11,9 pp), Alemania (11,8 pp), Reino Unido (+ 10,8 pp) y Eslovenia (10,1 pp), la mayor parte países que han adoptado o considerado medidas legislativas o donde existe un intenso debate público sobre el tema.

España, con una Ley de Igualdad que recomienda la paridad, sigue estando todavía por debajo de la media de la UE-28 aunque según el último Informe sobre Remuneraciones de las empresas cotizadas de la CNMV  la presencia femenina en los Consejos experimenta un ligero aumento hasta situarse en el 12% (10,4% en 2012) y el 15,6% en el Ibex 35, frente al 13,5 del año anterior. También aumenta el número de sociedades que cuenta con alguna consejera, que pasan del 62,3% al 66,2%.

Una observación de cierre. A pesar de este ligero aumento, la presencia de mujeres en los puestos directivos apenas ha cambiado en los tres últimos años: sólo tres de cada cien (3,3%) de las grandes empresas cotizadas en Europa tienen un CEO mujer y un 25% de mujeres directivas (24% en España). Este dato avala el efecto de una legislación vinculante como mecanismo más eficaz para combatir el techo de cristal,  y es un indicio de un problema estructural, que habrá que abordar desde múltiples frentes.

Gráfico. Representación de las mujeres y los hombres en los consejos de administración de las grandes empresas que cotizan en bolsa en la UE, octubre 2014

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