¿Es de izquierdas el Movimento 5 Stelle?

Una vez más, con ocasión de la formación de gobierno en Italia, varios analistas han concluido que se ha dado paso a una coalición de dos populismos, uno de derechas (Lega) y otro de izquierdas (M5S). Pues bien, se trata- a mi juicio- de una caracterización errónea puesto que hoy no queda prácticamente rastro en el movimiento fundado por Beppe Grillo de alguna pulsión de izquierdas que, en parte, pudo tener en sus inicios.

El M5S nació con una clara vocación antipartidos (la propia Lega surgió del mismo modo a principios de los años noventa, para adoptar de inmediato todos los rasgos característicos de tales aparatos) y, por supuesto, “ni de derechas ni de izquierdas” puesto que eso sería la “vieja” política. Grillo ha señalado a menudo que “derecha e izquierda no existen” y ha añadido la siguiente declaración de tintes claramente oportunistas: “nosotros somos un poco democristianos, un poco de derechas y de izquierdas y un poco de centro. Podemos adaptarnos a cualquier cosa. Así que siempre ganaremos”, un discurso que nada tiene que ver con la genuina izquierda. Es cierto que en su programa se combinan elementos redistributivos  (en esto parecería de izquierdas) con otros típicos de la derecha (antisindicalismo, xenofobia antiinmigrantes). En efecto, una primera impresión de que el M5S podría ser ubicado hasta cierto punto en la izquierda obedece a dos causas: algunas de sus propuestas y su apoyo social mayoritario. En el primer sentido, el M5S ha defendido un programa ecologista, crítico con las multinacionales y favorable a la expansión de la democracia. En el segundo, porque casi la mitad de su electorado procede de desencantados del centroizquierda y es precisamente este sector el más perplejo hoy ante el pacto de gobierno con la Lega de Matteo Salvini.

[Recibe diariamente los análisis de más actualidad en tu correo electrónico o en tu teléfono a través de nuestro canal de Telegram]

Sin embargo, la derechización del M5S ha sido cada vez más clara:1) en el Parlamento Europeo está en el eurogrupo Europa de la Libertad y la Democracia Directa en el que coincide con partidos de derecha radical como UKIP (Nigel Farage), la alemana AfD  o los Demócratas Suecos, 2) Luigi Di Maio ha señalado que su modelo de gobierno es… ¡ la España de Rajoy! y 3) la prueba más evidente de su desenlace derechista es haber formado gobierno en Italia con un partido tan reaccionario como la Lega. Por un momento, el M5S consideró la posibilidad de cambiar de eurogrupo para incorporarse a ALDE, pero su líder- Guy Verhofstadt- rechazó la petición por incongruente: los liberales son eurófilos, mientras que el M5S es euroescéptico, algo incompatible para su acogida en tal familia ideológica.

Ante todo esto, cabe añadir otras consideraciones que prueban lo alejado que está el M5S de cualquier izquierda digna de ese nombre: un partido que es literalmente propiedad  de un individuo (Grillo) no parece algo muy progresista, aunque el fundador ocupe hoy un puesto más discreto en su partido (se ha autoerigido en su “garante”). Lo más inquietante- y no tan conocido- es el poder que tiene Davide Casaleggio (tan “eminencia gris” como su padre Gianroberto, cofundador fallecido del M5S) desde la Associazione Rousseau vinculada al partido. Esta misteriosa entidad puede nombrar de hecho a quien quiera del M5S para cualquier cargo: su plataforma orgánica selecciona las listas electorales, los nombramientos de puestos y da el visto bueno a las propuestas de gobierno. Todo ello sin el menor control democrático ya que el conteo de los votos de los afiliados lo hace tal plataforma sin rendir cuentas. Además, esta plataforma centraliza los 1.300 euros que los parlamentarios y consejeros regionales deben aportar mensualmente si no quieren ser expulsados: más de 1.2 millones de euros al año sobre los que no hay transparencia alguna.

El gobierno, formalmente presidido por Giuseppe Conte (de momento, una figura irrelevante, como se esperaba), debería haber dado un mayor protagonismo al M5S (32.7% de los votos) sobre la Lega (17.4%) y, sin embargo, es Salvini el que ha desplazado claramente a Di Maio. La Lega tiene una fuerte estructura orgánica como partido clásico y experiencia de gobierno (con Silvio Berlusconi), mientras que el M5S paga su amateurismo y falta de profesionalidad.

En el Contratto per il governo del cambiamento, suscrito entre el M5S y la Lega, hay alguna concesión retórica a propuestas progresistas, pero en el grueso de las mismas ha sido el segundo partido el que ha impuesto sus prioridades. En el primer caso, más allá de imprecisas medidas ecologistas (sin cuantificar su gasto), la clave es la famosa oferta de una renta mínima de ciudadanía de 780 euros al mes para desempleados. Sin embargo, no se especifica en absoluto ni de dónde saldrán los fondos, ni cómo se distribuirán, ni cuándo se percibirán. A la Lega tal medida- pensada para el Sur donde el M5S se ha impuesto- no le interesa por su carácter asistencial-clientelar contrario a su ideario (de mercado competitivo) y a sus intereses (defensa de las “pymes” del Norte), pero lo ha aprobado retóricamente. En cuestiones relacionadas con los derechos de los colectivos LGTB, por ejemplo, el M5S es favorable a los mismos, pero el Ministro Lorenzo Fontana de la Lega (que, además, es antiabortista) ha señalado que “las familias gais no existen”.

El programa de gobierno incluye muchas más medidas que sintonizan con el ideario derechista de la  Lega: pulsiones euroescépticas (algo atenuadas sobre el papel), levantar las sanciones a Rusia, afirmar la primacía de la Constitución italiana sobre el derecho comunitario (un imposible jurídico), reducir los impuestos y controlar la deuda pública y el déficit. La clave está al respecto en la propuesta de flax tax que implicaría introducir una cuota alícuota fija de entre el 15% y el 20% para personas físicas, IVA, empresas y familias, lo que resultaría  más favorable para las grandes fortunas que para los modestos contribuyentes. Por supuesto, se preconiza reducir la capacidad de negociación colectiva de los sindicatos y liquidar el Consejo Nacional de Economía y Trabajo por sus “injerencias” en el libre mercado. Se preconizan políticas familistas para incentivar la natalidad autóctona, se propone ampliar el derecho de legítima defensa familiar frente a la delincuencia y, sobre todo, se exige un control estricto de la inmigración, con una reducción drástica de refugiados y asilados, además de superar el Reglamento de Dublín, todos ellos objetivos de la Lega.

Además de haber cedido ante este partido en casi todo lo esencial, el M5S sigue caracterizándose por su estilo errático e improvisado de gestión (en la senda de los vaivenes de la alcaldesa de Roma, Virginia Raggi, por no mencionar la asombrosa aceptación inicial- luego rectificada- de dar el nombre del neofascista Giorgio Almirante a una plaza de la capital) y su ausencia absoluta de posición ante desafíos inmediatos como la continuidad de la empresa Ilva de Taranto, la crisis de Alitalia o los  problemas financieros de la Cassa Depositi e Prestiti .

En definitiva, hoy es imposible objetivamente calificar al M5S como organización “de izquierdas” puesto que su orientación y objetivos están en las antípodas: rechazo de los sindicatos y de los inmigrantes, estructura piramidal opaca que convierte en papel mojado la retórica “participativa” y “directa” de los afiliados, ubicación en el Parlamento Europeo con la extrema derecha y, por último, gobierno nacional con un partido tan xenófobo y homófobo como la Lega.

Autoría

2 Comentarios

  1. Luis Moreno
    Luis Moreno 06-27-2018

    Clarividente artículo en el que se ponen los puntos sobre las íes sobre los ‘grillini’

  2. AIP
    AIP 06-27-2018

    Lo que más duele de ser de izquierdas es como nos desentendemos siempre de nuestros propios monstruos.
    Ahora va a resultar que la xenofobia no existe en nuestros propios rangos, o que el euroscepticismo es únicamente de derechas (se conoce que las noticias provenientes del Norte del Canal de la Mancha y la posición del lider laborista estrella pasan desapercibidas), o que un partido de izquierdas no puede pervertir su organización en una estructura piramidal opaca (que le comenten semejante teoría a las páginas de la historia escritas por la pluma de ideólogos al Este hace menos de un siglo).
    La historia está para leerse, y los monstruos solo se combaten mirándoles de frente, no sacándoles de la habitación y cerrándoles la puerta como si no se fuesen a esconder debajo de otra de nuestras camas.

Dejar un comentario

X

Uso de cookies

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.