Diferencias salariales en los niveles directivos

En las últimas décadas las mujeres han experimentado mejoras notables en el mercado de trabajo, especialmente en cuanto a niveles de actividad y empleo se refiere. Con todo, la igualdad retributiva, definida como “igual retribución para trabajos de igual valor o equivalentes” sigue siendo un reto pendiente en todas las categorías profesionales y también en la referente a los puestos de dirección, en los que, además, el peso de las mujeres se mantiene en niveles muy bajos (en torno al 30% respecto al total de ocupados en este nivel ocupacional) (gráfico 1).

OCUPADOS EN PUESTOS DIRECTIVOS, POR SEXO


Fuente: INE, Encuesta de Población Activa.

De acuerdo con la Encuesta Anual de Estructura Salarial (EAES), el salario promedio de las mujeres que ocupaban un puesto directivo en 2015 (dato más reciente) era, redondeando, de 45.000 euros, frente a los 55.000 de los hombres que ocupaban esa misma categoría ocupacional. Es decir, las mujeres con un puesto de dirección cobraban un 18,8% menos que los hombres en el mismo puesto, o lo que es lo mismo, el salario medio anual femenino representaba el 81,2% del masculino. Como dato positivo, cabe valorar que la brecha salarial en este grupo ocupacional, siendo elevada, era inferior (4,1 puntos porcentuales) a la brecha para el conjunto nacional de todas las ocupaciones, que para ese año se situaba en el 22,9% (cuadro 1).

La brecha es mayor en los bonos anuales

Atendiendo a la composición de las retribuciones, los datos parecen indicar que las principales diferencias provienen de los bonos anuales. Así, en la zona euro la brecha referida a este concepto es más elevada que cuando se atiende únicamente a la retribución salarial, llegando a alcanzar el 82,6% en las empresas de mayor tamaño (1000 empleados o más). La excepción se encontraría en las empresas de tamaño medio, donde la brecha de los bonos anuales es menor e incluso negativa (el de las mujeres sería superior al de los hombres).

El análisis para España es más limitado por la inexistencia de datos para las empresas de mayor tamaño. Con todo, hasta donde permiten los datos, la brecha también es mayor en los bonos anuales que en las retribuciones salariales, especialmente en las empresas de entre 50 y 249 empleados, donde llega a alcanzar el 36,7% (10 puntos porcentuales más que la brecha en retribuciones salariales). Al igual que en la zona euro, las empresas de tamaño medio (250-499 empleados) muestran diferencias retributivas inferiores, siendo la referida a los bonos incluso inferior a la salarial (cuadro 2).

La brecha salarial entre las directivas y los directivos descendió en el período de la crisis (5,2 pp)

En los últimos años, los correspondientes a la crisis económica y financiera, la brecha salarial entre el grupo de directivos descendió 5,2 puntos porcentuales. Este dato, siendo positivo, conviene matizarlo. Y es que, a tenor de la evolución de la brecha salarial, ese período ha de subdividirse en dos. En el primero, referido a los años más intensos de la crisis (2008-2012), la brecha se redujo (hasta 8,3 puntos porcentuales, frente a un aumento en el resto de ocupaciones) como consecuencia de un descenso en las ganancias de los hombres y un ligero aumento del de las mujeres. En cambio, en el segundo, correspondiente al período de inicio la recuperación económica (2013-2015), la brecha volvió a aumentar debido a una evolución de los salarios en sentido inverso: el de los hombres creció, mientras que descendió el de las mujeres (gráfico 2).

El salario de los hombres, pues, tuvo un comportamiento procíclico (evolucionó en el mismo sentido que el ciclo económico): fue más sensible a la crisis económica pero también más a la recuperación, probablemente vía descenso/aumento de los bonos anuales, dado que es en esa parte de la retribución donde se encuentran las mayores diferencias. El salario femenino, en cambio, mostró un comportamiento anticíclico. Dada esta tendencia, es muy probable que los datos de los años posteriores, una vez sean publicados por el INE, muestren un aumento de la brecha en este colectivo ocupacional.

Fuente: INE, Encuesta de Estructura Salarial

Cataluña, la cuarta comunidad autónoma con mayor brecha salarial

Los datos por comunidades autónomas no permiten hacer un análisis muy refinado en esta materia puesto que la EAES sólo desagrega categorías ocupacionales en tres grandes grupos (Alta, Media y Baja). Con todo, es interesante reseñar que la brecha salarial en la categoría ocupacional Alta, en la que estaría encuadrada la categoría de directivos y gerentes, muestra que existen diferencias notables entre comunidades autónomas. En Canarias apenas era el 4,6%, frente al 26,2% en Cantabria. Con todo, en términos generales, la brecha de esta categoría profesional suele ser inferior al promedio de todas las ocupaciones para cada comunidad y, salvo contadas excepciones, se ha reducido o mantenido estable en los últimos años.

En relación a Cataluña, cabe destacar que es la cuarta comunidad autónoma con la brecha salarial más elevada en el nivel ocupacional Alto (21,0% en 2015). En el comienzo de la crisis era algo mayor (21,6%), si bien ocupaba la sexta posición a la cabeza. De esta manera, si bien la brecha en esta comunidad se ha reducido en el transcurso de la crisis, de manera similar a la brecha del conjunto de las ocupaciones, lo ha hecho en menor proporción que en otras comunidades, lo que hace que se sitúe entre los niveles más elevados.

Este artículo ha sido previamente publicado en The New Barcelona Post, Foment del Treball. 

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