Caso Nóos: la resolución del dilema de la doctrina Botín

Recientemente señalaba las cuestiones a resolver por la Audiencia Provincial de Palma ante el último intento, fundamentado en la llamada doctrina Botín, de evitar el enjuiciamiento de Cristina de Borbón por fraude fiscal y, sobre todo, la penosa imagen de verla día tras día el banquillo de los acusados. En mi opinión, las juezas debían decidir tres cosas: primera, si debía considerarse la Doctrina Botín como jurisprudencia suficientemente asentada, segunda, si el Caso Nóos y el Caso Botín son, desde un punto de vista técnico iguales, y, por último y a mi parecer la más importante, la naturaleza de lo que se protege en los delitos contra la Hacienda Pública (art. 305 y s.s).

Las tres magistradas se han enfrentado estos días a un problema de técnica jurídica muy complejo en un ambiente político y social muy mediatizado y polarizado, en el que las instituciones del Estado están altamente cuestionadas y una administración de justicia muy desprestigiada y con una más que evidente falta de medios. En este contexto y, tras leer el extenso auto se puede afirmar, como no podía ser de otra forma, que sus firmantes se han aplicado a fondo en la resolución del dilema y han dado respuesta concienzuda y bien fundamentada en derecho a esas tres cuestiones clave y han desestimado la aplicabilidad de la doctrina Botín y, por lo tanto, Cristina de Borbón seguirá acusada y a la conclusión de la vista oral, segunda fase del procedimiento penal español básico se decidirá en la sentencia pertinente si es culpable. Mientras, es una persona acusada de cooperación necesaria en dos delitos fiscales supuestamente cometidos por su marido. Estas son acusaciones graves que pueden conllevar hasta 8 años de cárcel pero no son una condena, no es culpable hasta que así lo decida el tribunal.

Muchos, en los medios, han especulado sobre el carácter vinculante de la Doctrina Botín. Los ciudadanos deben saber que la jurisprudencia o suma de resoluciones judiciales de casos precedentes, al contrario de lo que aparece en las películas americanas, son fuente indirecta de derecho. Esto significa que los jueces a la hora de resolver deben ceñirse al “imperio de la Ley”(art. 117.1 C.e.). Es decir, a la regulación de la convivencia que sale del Cortes españolas(art. 25 C.e.) y que por lo que hace a los delitos (art. 1 C.p.) tiene forma de ley orgánica. Las leyes, como todo texto, deben ser interpretadas para obtener su significado. Los jueces para aplicar la ley interpretan aunque no siempre obtengan un significado pacífico. Así los tribunales y su máxima representación el Tribunal supremo ante una duda razonan y fundamentan en derecho su manera de entender el punto conflictivo. Raramente la ley tiene un significado unívoco y la jurisprudencia mediante el precedente ayuda en la interpretación y aplicación de las leyes a los casos problemáticos. Cuantas más resoluciones haya en un mismo sentido más consolidada está esa jurisprudencia y sirve mejor a su fin. En el supuesto de que Ministerio Fiscal y Acusación particular no ejerzan una función acusatoria y sí concurra una acusación popular existe jurisprudencia de distintos tribunales con soluciones distintas por lo que el criterio que se recoge en el caso Botín no está consolidado.

Por otra parte, segundo, es imprescindible demostrar el supuesto  de hecho o “identidad de razón” en el que se fundamenta el criterio de la resolución del precedente judicial es idéntico al que se pretende resolver. Las magistradas estiman, extensamente en el fundamento jurídico segundo, que caso Botín y caso Nóos no son  iguales porque en el primero la fiscalía pedía el archivo de la causa y en el actual, la fiscalía pide la responsabilidad civil por enriquecimiento indebido. La acusación particular se retiró de la causa tras llegar a un acuerdo económico con Banco Santander y aquí cómo sabemos no se ha retirado. Por otra parte, lo que dio inicio a todo el caso Botín, o de las cesiones de crédito, fueron las defraudaciones a Hacienda de un grupo de pequeños accionistas del Banco Santander  (que eran los que formaban la acusación particular y no la Agencia Tributaria) al Sr. Botín y los otros dos directivos se les acusaba principalmente de la falsedad documental que provocó la  defraudación fiscal.

Y por último, especialmente al final del tercer fundamento jurídico, se nos explica qué se pretende proteger con la norma penal que recoge el delito de defraudación a la Hacienda Pública. Este es el elemento nuclear para resolver el fondo y la forma de este caso porque de la naturaleza colectiva o social de lo protegido deriva la legitimación de la participación de la acusación popular en este caso. En el auto se nos recuerda, tras un exhaustivo análisis jurisprudencial y doctrinal que en los delitos contra la Hacienda Pública no se protegen los intereses de la Agencia Tributaria como entidad jurídica en sí misma si no como instrumento de solidaridad fiscal (art. 31 C.e.). El derecho penal no sirve a los intereses de la Agencia Tributaria pues es un arma tan potente que la trasciende protegiendo la función que ésta representa. Por eso, lo que Cristina de Borbón y otros imputados por defraudación fiscal pueden haber dañado es un interés supraindividual, difuso o colectivo que a todos nos atañe.

El viernes en los medios y en las redes sociales se extendió una euforia colectiva en la que parecíamos el populacho enfebrecido por la sangre de María Antonieta al caer la guillotina. Hoy, pasada la resaca, debemos felicitarnos por que, pese a la escasez de medios, el sectarismo de su gobierno y la crisis institucional la justicia se reafirme en su independencia.  ¡Qué triste lo uno y lo otro!

Autoría

2 Comentarios

  1. David
    David 01-31-2016

    Muy buen articulo. Muy correcto y ponderado.

    • Margarita Bonet Esteva
      Margarita Bonet Esteva 01-31-2016

      Muchas gracias. De eso se trataba

Dejar un comentario

X

Uso de cookies

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.