Avanzar sin dejar atrás ninguna identidad

A comienzos del siglo XX, las personas que declaraban ser zurdas en el Reino Unido eran apenas el 2% de la población. Hacia el año 1976, el porcentaje de zurdos superaba el 12%. El crecimiento de la población zurda en las islas británicas es difícilmente achacable a mutaciones genéticas o mejoras de los métodos estadísticos de recogida y tratamiento de datos, y tiene más que ver con la aceptación social de la diversidad de los seres humanos. En las primeras décadas del pasado siglo se obligaba a los niños a ocultar y corregir su zurdera, a medida que decrecía la represión sobre esta característica humana aumentaba quienes la manifestaban abiertamente.

De modo similar a lo sucedido con las personas zurdas en el siglo XX, asistimos en la última década a una aceptación y visibilidad creciente de las personas trans*. Sin embargo, sigue siendo insuficiente. De acuerdo con un estudio realizado por Transgender Europe, en nuestro país viven abiertamente de acuerdo con su identidad de género el 72,3% de las mujeres trans*, el 43,4% de los hombres trans* y, sólo, el 14,3% de las personas trans* no binarias. Las razones más comunes para no expresar libremente su identidad de género se deben a la reacción de la sociedad (67,6%), su familia (63,4%) y el temor de la discriminación (62,0%).

Tener acceso a los servicios de salud, disfrutar del derecho a la educación o incorporarse al mundo laboral, presenta dificultades de todo tipo si no tienes un reconocimiento oficial de quien eres. El camino de la aceptación social de las personas trans* pasa forzosamente por el pleno reconocimiento administrativo de la diversidad de la identidad de género. El 20 de noviembre de 2017 se dió un paso más para ello con la aprobación de la toma en consideración de la proposición de ley del Grupo Socialista para la reforma de la la Ley 3/2007, de 15 de marzo, reguladora de la rectificación registral de la mención relativa al sexo de las personas. La proposición de ley supondría, de ser aprobada, la supresión de la necesidad de aportar certificados médicos para demandar la rectificación registral de la mención del sexo y nombre y habilitar que el trámite pueda ser solicitado para los menores de edad por sus progenitores o responsables legales.

La reforma recoge, por tanto, una parte de las demandas históricas del colectivo trans* y sus familias, pero, incomprensiblemente, deja otras a un lado.  En febrero de 2017, unos días antes que la propuesta fuera presentada en el registro del Congreso, Transgender Europe recordaba la necesidad de introducir el no binarismo de género dentro del reconocimiento legal de las identidades trans*. De un lado, la organización de colectivos trans* europeos abogaba por permitir el uso nombres neutros o que pudiesen indicar un género diferente de la mención registral de sexo. De otro lado, reclamaba la existencia de una mención registral de sexo alternativa a hombre o mujer o la posibilidad de no verse forzado a elegir entre ambas.

No puede justificarse la ausencia en la reforma de una tercera opción de mención de sexo en los documentos administrativos apoyándose en la novedad de la reivindicación. En abril de 2015, la Asamblea de Parlamentarios del Consejo de Europa ya la incluyó en sus recomendaciones sobre los aspectos a recoger en el reconocimiento legal de las identidades trans*. Tampoco el carácter utópico o irrealizable puede ser un escudo que justifique la ausencia del reconocimiento del no binarismo de género en la propuesta de reforma socialista. Diversas Administraciones, como el estado de California, en Estados Unidos o el estado de Canberra, en Australia, han dado cabida, respectivamente, a tres y cinco marcadores diferenciados para la mención registral del sexo.

El derecho comparado sirve de guía para encontrar en nuestro ordenamiento jurídico el sustento para una tercera alternativa en la mención del sexo en el registro civil. En una sentencia histórica, el Tribunal Constitucional de Alemania imponía la obligación de abordar en aquel país una reforma legal en 2018 que elimine la mención del sexo en el registro o permita elegir otra designación positiva distinta de hombre o mujer,  superando de este modo la opción ya vigente en Alemania de no manifestar sexo alguno en el asiento registral. Los elementos justificativos de la sentencia son la prohibición de no discriminación ante la ley y el derecho al libre desarrollo personal, que encuentran eco, respectivamente, en los artículos 14 y 10 de nuestra Constitución.

Tras la toma en consideración del proyecto de ley presentado por el Partido Socialista, apoyada por todos los partidos excepto el Partido Popular, da comienzo su trámite parlamentario. Uno de los objetivos centrales de los partidos que han apoyado el comienzo de la reforma debería ser impedir que en la misma sean olvidadas las identidades de género no binarias. La actual Ley 3/2007 indica como arranque de su exposición de motivos que su objetivo es “regular los requisitos necesarios para acceder al cambio de la inscripción relativa al sexo de una persona en el Registro Civil, cuando dicha inscripción no se corresponde con su verdadera identidad de género”. De no facilitarse un medio para adecuar la inscripción registral del sexo con la verdadera identidad de género de las personas de género no binario, la ley seguiría tras la reforma quedando lejos de cumplir su objetivo.

La reforma en curso de la Ley reguladora de la rectificación registral no puede dejar deberes pendientes para una mejor ocasión, el reconocimiento administrativo y legal ha de llegar también a las identidades de género no binarias. Diversos estudios identifican a España como la nación que más simpatiza y apoya los derechos de las personas trans* en la comunidad internacional. Sin embargo, se da la paradoja que año tras año nuestro país desciende posiciones en la revisión anual en la revisión que realiza ILGA del reconocimiento legal de los derechos de la población LGTBI. El colectivo de las personas trans* y sus familias tan sólo esperamos que el Parlamento esté a la altura de la sociedad que dice representar y España vuelva a liderar la defensa global de la diversidad y de todas, subrayamos todas, las identidades de género.

Autoría

Dejar un comentario

X

Uso de cookies

Esta página utiliza cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle información relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continua navegando, consideramos que acepta su uso.. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.