El 21D está más vivo de lo que parece

En las últimas dos semanas han coincidido cinco encuestas sobre la situación política en Cataluña que incluyen estimaciones sobre los posibles resultados de las próximas elecciones: El Periódico publicó su sondeo el 22 de Octubre, El Mundo el 29 del mismo mes, CEO el 31, El Español el 2 de Noviembre y La Vanguardia el 5.

A pesar de los diferentes contextos en los que se han realizado los trabajos de campo de las diferentes encuestas (en los quince días trepidantes que van de la detención de los “Jordis” el 16 de octubre hasta la entrada en prisión de los exconsellers del govern el 2 de noviembre), se observa un patrón similar en todos los sondeos.

A la espera que se concrete la manera cómo el bloque independentista se va a presentar a los comicios, las estimaciones auguran al conjunto de ERC y el PDECat (los socios de la coalición Junts pel Sí de 2015) un resultado similar al de hace dos años. Si no se reeditara la coalición, ERC podría quedarse con el 80% del voto de JxSí, mientras que un PDECat en solitario sólo retendría a dos de cada diez de sus votos.

La mayoría de las encuestas también auguran un resultado similar al PP, y a C’s, aunque aquí se aprecia menos consenso entre los institutos demoscópicos y algunos le suponen un incremento importante (GAD 3 para La Vanguardia).

La CUP parecería condenada a retroceder, mientras que los comunes y el PSC muestran una tendencia alcista, respecto de los resultados que ambos cosecharon hace dos años.

En cualquier caso, la mayoría de los análisis han coincidido en señalar la estabilidad general que muestran las cinco encuestas respecto a los resultados del 2015. Así, se ha resaltado que el apoyo conjunto a las fuerzas que componen el bloque independentista (ya se presenten conjuntamente o por separado) se quedaría muy cerca del resultado de hace dos años, y en cualquier caso no superaría el umbral del 50%.

De aquí que se haya instalado la idea que el escenario electoral catalán está congelado, en el sentido que hay poco margen para movimientos significativos del voto. Como mucho, podría haber alguna recomposición de los equilibrios internos dentro de cada bloque.

Estimación de voto según encuestas publicadas

La encuesta de El Periódico la realizó Gesop sobre una muestra de 800 entrevistas entre el 16 y el 19 de Octubre; la de El Mundo la hizo Sigma Dos sobre una muestra de 1.000 entre el 23 y el 26 de Octubre; la del CEO Gesop sobre una muestra de 1.338 reales (1.500 teóricos) entre el 16 y el 31 de Octubre; la encuesta publicada por El Español la realizó Sociometrica sobre una muestra de 1.000 encuestados entre el 27 y el 31 de Octubre; el sondeo de La Vanguardia lo realizó GAD 3 sobre una muestra de 1.233 entrevistas hechas entre el 30 de octubre y el 3 de noviembre.

Siendo cierto que el escenario en términos generales se muestra bastante estable, no lo es menos que se observan algunos elementos que indicarían que puede existir cierto movimiento, que pondría en duda la hipótesis de congelación de los bloques.

Estos movimientos son perceptibles en las matrices de trasvase de voto que ofrecen tanto el CEO como El Español, y que muestran unas coincidencias importantes por lo que respecta a los espacios dónde se estaría desarrollando una batalla sorda, el resultado de la cual podría acabar dando al 21D un resultado sorprendente.

Esta batalla (o mejor dicho, estas batallas) se decidirán muy probablemente por los acontecimientos que van a tener lugar de hoy hasta el día de las elecciones: la pugna sobre la candidatura única de los independentistas, la presentación o no de una lista independentista no unilateralista (la opción Sant Vila), la evolución de los procesos judiciales que mantienen encarcelado a la mitad del govern, y la que afecta a Puigdemont y cuatro exconsellers más, y cualquier acontecimiento que pueda mover el escenario (y pueden ser muchos) en el próximo mes y medio.

Todo ello podrá tener impacto significativo en los nueve de estos espacios de frontera con posibilidades de moverse de aquí al 21D, y que aparecen tanto en el CEO como en El Español. Son prácticamente los mismos que aparecían en los sondeos anteriores a las elecciones del 27S de 2015. Lo que varía (y mucho en algunos casos) es su magnitud y sobretodo la situación (al alza o a la baja) de las diversas fuerzas implicadas.

Ubicación de los electorados y de los espacios de frontera

Las dimensiones de cada espacio se corresponden con el número aproximado de electores que lo componen (calculado a partir del voto de 2015). En su totalidad, suman más de 400.000 electores, un 7% del censo.

  1. Según los datos, existiría un espacio “vivo” entre la CUP y ERC/JxSí conformado principalmente por aquellos votantes de los anticapitalistas que ahora muestran cierta intención de optar por ERC. Este es un espacio que se decantaba claramente por los republicanos a lo largo de la actual legislatura, pero que en los últimos meses bascula otra vez hacia la CUP, siguiendo el compás de los acontecimientos. En el caso (hipotético) de reedición de JxSí, las posibilidades de decantación hacia los anticapitalistas de este espacio serían mayores. Este espacio estaría formado por unos 130.000 electores.
  2. También se observa movimiento en la frontera entre PSC y C’s, un espacio que ya se movió en 2015 a favor de los de Rivera, pero que parecía decantarse hacia los socialistas a raíz del acuerdo entre C’s y el gobierno del PP a nivel estatal. Este trasvase, de hacerse realidad, es el que permitiría a los de Iceta incrementar su representación en el Parlament hasta volver a posiciones de 2012, como indican la mayoría de los sondeos. En este grupo habría unos 75.000 electores.
  3. La posible fuga de votos hacia el PSC la compensaría C’s con la atracción de apoyos en la frontera con el PP, que sigue siendo (como ya ocurrió en las autonómicas y generales de 2015) la fuente principal de su crecimiento. En las elecciones autonómicas, C’s saca provecho de su posición más favorable como contrincante principal del independentismo (justo lo mismo que hace el PP en el escenario general). Este espacio contaría con unos 75.000 electores.
  4. La frontera entre los comunes y el independentismo va a ser probablemente el espacio crucial en estas elecciones, puesto que su comportamiento va a situar a los segundos más cerca o más lejos de su objetivo de lograr el 50% de los votos. Los sondeos no dan una dirección clara en este espacio, y muy probablemente el movimiento final se va a decidir en función de elementos coyunturales de difícil previsión (la posible extradición y encarcelamiento de Puigdemont, por ejemplo). En función de hacia dónde se mueva este segmento el escenario post electoral puede ser muy distinto. Conformarían este grupo unos 45.000 electores.
  5. También será crucial el movimiento en la frontera entre los comunes y la CUP, aunque es de menor dimensión (unos 40.000 electores). Aquí se observa una ganancia neta de los comunes desde hace tiempo, que coincide con el “retorno” del voto de aluvión cosechado por al CUP en 2015 (cosa que explica también el trasvase a ERC). La posición final de los comunes durante la campaña podría decantar parte de este espacio, y de rebote, ayudar a la CUP a mejorar sus previsiones e incrementar las posibilidades de una nueva mayoría absoluta independentista en el Parlament.
  6. Los comunes también compiten en otro espacio con el PSC. El comportamiento de este bloque parece determinante para las aspiraciones de los primeros para superar a los socialistas. En 2015 no lograron recrear el movimiento de atracción en este espacio, que sí consiguieron en las elecciones municipales y generales de ese mismo año. El27S los socialistas mantuvieron a raya esta frontera y los datos de las encuestas parecen sugerir que lo seguirían haciendo (o incluso harían retroceder a los comunes). En este espacio se podrían contar unos 40.000 electores.
  7. Finalmente, habría un último espacio de frontera donde competirían ERC y el PSC. No es un espacio de gran magnitud (menos de 20.000 electores), y es poco probable que consiga decantar el resultado final. De todos modos es visible en todos los sondeos, y hay que consignarlo.

Además de estas áreas de frontera, existen dos espacios que podrían llegar a ser cruciales para el resultado final del 21D.

8. Existe una bolsa considerable de indecisos (de unos 125.000 electores) que provienen de JxSí, y que se ubican en la frontera sur del espacio independentista, eso es en el área del centro catalanista. Este es un grupo que podría ser susceptible de abandonar el voto independentista si existe una opción cercana dispuesta a recogerlo. Posiblemente a este espacio es al que apuntaría una posible candidatura del exconseller Santi Vila.

9. Cerca de este espacio existe otro (de unos 100.000 electores), ubicado entre los electorados de C’s y del PSC, y que está compuesto por aquellos votantes de C’s de 2015 que ahora se mostrarían indecisos acerca de su voto el 21D. Esta área hace dos años optó estratégicamente por C’s como fuerza del “no”, pero desde entonces se ha mostrado renuente a mostrar una clara decantación electoral, posiblemente porque rechaza la aproximación de los de Rivera al gobierno Rajoy.

Ubicación de los electorados y de los espacios indecisos. Barómetro CEO octubre 2017

Las dimensiones de cada uno de los dos espacios se corresponden con el número aproximado de electores que lo componen (calculado a partir del voto de 2015). Conjuntamente, los dos espacios de indecisos suman unos 225.000 electores, el 4% del censo.

Los movimientos en estos nueve segmentos van a decidir el resultado final del 21D y la composición del nuevo Parlament. La mayoría de ellos definirán los equilibrios intrabloques. Entre las fuerzas independentistas, si finalmente se presentan en candidaturas separadas, parece claro que el PDCat sólo se va a llevar a uno de cada cinco votantes de JxSí. Además, los herederos de Convergència no están presentes de forma significativa en ningún espacio de competencia, por lo que sus posibilidades de modificar, al alza o a la baja, su resultado parecen remotas.

ERC, en cambio, tiene fronteras “vivas” con la CUP i los comunes. La primera puede explicar la negativa de Junqueras a una reedición de JxSí, mientras que la segunda le ofrece la posibilidad de afianzarse como primera fuerza a gran distancia de las otras, además de acercarlo al anhelado 50% del voto para el conjunto de las fuerzas independentistas, lo que abriría un escenario significativamente diferente del que hemos tenido desde 2015.

Lo mismo cabría decir de la competición entre la CUP i los comunes. Estos además tienen abierta la frontera con el PSC, y de sus movimientos dependerá si logra contener a los socialistas (o incluso ganarles espacio) o éstos logran avanzar sobre el espacio de los comunes. Esta posición de doble frontera de los de Domènech explicaría sus vaivenes en los últimos tiempos.

Para los socialistas, a pesar de su posición aparentemente confortable, también existen riesgos, puesto que compiten a la vez con los comunes i con C’s. Estos, a su vez, siguen manteniendo abiertas sus fronteras con PSC y PP.

Pero la mayor incógnita posiblemente sea cuál va a ser el comportamiento de los grandes espacios moderados que hoy se muestran indecisos y que en 2015 optaron por JxSí y C’s. A mes y medio de las elecciones, la decantación de estos espacios es un enigma que posiblemente se mantenga vivo hasta el último minuto, y acabe decidiéndose por algún elemento de la coyuntura con la fuerza suficiente para mover las simpatías, o para activar o desactivar a los votantes de estos espacios. En cualquier caso, parece que el 21D no está decidido. Ni mucho menos.

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