20D: 4 certezas, 3 incógnitas, 2 paradojas y un reto

A las elecciones que se celebran hoy y que aparentemente van a alterar radicalmente el panorama político español llegamos con una cuantas certezas, con algunas dudas, intuyendo que se pueden dar algunas paradojas y sabiendo que está en juego no sólo la gobernabilidad sino también el desbloqueo del impasse catalán.

4 CERTEZAS

El PP ganará las elecciones. Todas las encuestas han revelado que el PP va a ser en partido más votado aunque con toda seguridad va a padecer un serio  correctivo.

El PP no tendrá mayoría absoluta.  El retroceso del PP le hará perder la mayoría absoluta y le situará tan lejos de la misma que le hará muy difícil gobernar en minoría como era hasta habitual en esas circunstancias.

Será el primer partido más débil que ha habido. Aunque el primer partido con menos escaños en el Congreso ya fue el propio PP en 1996 con 156, esta vez situándose por debajo de los 140 la amargura de su victoria puede ser aún mayor.

Habrá la concentración de voto y de escaños más baja desde la recuperación de la democracia. La suma de votos y de escaños de los dos primeros partidos se reducirá notablemente y puede quedar en torno al 50 por ciento.

3 INCÓGNITAS

¿Quien quedará en segundo lugar? Hasta el inicio de la campaña las proyecciones demoscópicas indicaban que el PSOE tenía el segundo puesto asegurado, pero en las dos últimas semanas parece haberse reducido la distancia entre  PSOE, C’s y Podemos y el elevado número de indecisos ha hecho persistir la incógnita hasta el final.

¿Será el segundo partido en términos de votos y el mismo partido que el segundo en términos de escaños? Por efecto del sistema electoral que hace menos costoso el escaño en las circunscripciones menos pobladas puede darse el caso de que el segundo partido en votos sea distinto del segundo partido en escaños. Esta circunstancia tendrá una importancia simbólica fundamental y condicionará las aspiraciones de los candidatos y la configuración de las alianzas. Sea quien sea el  partido que quede segundo en votos o  escaños su candidato puede sentirse legitimado para reclamar para sí la presidencia del gobierno en una fórmula que excluya al partido ganador de las elecciones.

¿Sumarán PP y Ciudadanos mayoría absoluta?  Una de las grandes novedades que han aportado las encuestas andorranas es que el PP y Ciudadanos no sumarán mayoría absoluta lo que abre grandes incertezas de cara a la futura gobernabilidad. De confirmarse este escenario, la única mayoría formada sólo por dos partidos sería la fórmula de una gran coalición entre PP y PSOE, que no hay que descartar si pensamos más allá del ámbito doméstico y nos situamos en clave europea. Cualquier otra alternativa pasaría como mínimo por tres partidos estatales, lo que ideológicamente resulta bastante inviable, o bien por la suma dos partidos de ámbito estatal y una conjunción de partidos regionalistas,  que parecen ser los grandes perdedores lo que se ha dado en llamar el  fin del bipartidismo

2 PARADOJAS

La reducción de la concentración de voto no implicará un aumento del número de partidos con representación parlamentaria. A pesar de que va a haber más partidos de ámbito no estatal y de que los votos van a estar más unifórmeme distribuidos entre este tipo de partidos, la confluencia de Podemos con algunos partidos de ámbito no estatal, la desaparición de CiU o la ruptura del BNG, van a comportar una disminución de la presencia de partidos nacionalistas en el Congreso.

Aunque habrá menos partidos nacionalistas en el Congreso seguirán siendo relevantes. Si se confirma que el PP y C’s no suman mayoría absoluta y si no hay gran coalición ni  tampoco acuerdo tripartito la investidura del presidente y la gobernabilidad va a volver a  estar en manos de los partidos nacionalistas como siempre ha sucedido en España cuando el primer partido no ha gozado de mayoría absoluta.  La gran diferencia va a ser el papel que en este escenario esté dispuesta a jugar CDC ya que de su comportamiento puede depender no sólo la gobernabilidad en el conjunto de España sino también en Cataluña.

UN RETO

Los resultados del 20D van a poner de manifiesto la estrecha relación entre los distintos niveles de la política española y van a evidenciar que no hay desconexión entre Cataluña y España pesar de los resultados del 27S y de la declaración del Parlament. Más bien todo lo contrario, hay interdependencia. El desafío a partir de esta noche va a ser el de saber gestionar los resultados con la suficiente inteligencia política como para hacer posible la gobernabilidad en España y a la vez encontrar una solución al conflicto catalán.

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